Mi ahora
  • Reflexiones inesperadas

    26 de mayo de 2010

    Publicado por Humberto Maturana

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    Este pequeño ensayo surge en el proceso de responder algunas preguntas que me han hecho acerca de mi pensar presente. Así contesto ahora estas preguntas en un fluir conversacional candoroso procurando mostrar el origen de mi ahora a partir de mis reflexiones sobre mis reflexiones, sobre mis deseos y mis salidas luminosas de los callejones sin salida en que me he encontrado en los últimos cincuenta años.

    Pregunta: ¿Cuál es tu ahora? Cuéntame de tu presente.

    Humberto: Para hablar de mi presente debo relatar algo acerca de mi historia para así mostrar cómo es que me encuentro ahora haciendo y pensando lo que hago y pienso ahora. En 1960 en un curso de Biología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile un alumno me hizo la siguiente pregunta: “Profesor, usted dice que la vida comenzó hace unos 3900 millones de años, ¿qué comenzó entonces de modo que usted puede decir ahora que la vida comenzó hace 3900 millones de años?” Sin duda no pude contestar esa pregunta en ese momento, pero prometí que el próximo año traería una respuesta. Me demoré tres años en proponer una respuesta, y en el proceso de leer y pensar sobre lo que se sabía, y lo que otros decían o hacían en relación con el origen de la vida, cambié mi orientación reflexiva. Dejé de lado la pregunta por la vida para preguntarme por los seres vivos, por los procesos que los constituían como entes discretos y autónomos, preguntándome: ¿Qué se origina cuando se originan los seres vivos? ¿Qué procesos deben estar ocurriendo en la dinámica interna de un ente molecular discreto de modo que el resultado de su ocurrir sea tal que cuando yo lo miro diga que veo un ser vivo? Esto me llevó a reconocer que lo que constituye a los seres vivos como tales es su ser sistemas autopoiéticos moleculares que operan como totalidades cerradas en su dinámica molecular de producción de si mismos a la vez que permanecen abiertos al flujo de moléculas a través de ellos. Luego mi estudio de la visión de colores me llevó comprender que el sistema nervioso opera como una red cerrada de cambios de relaciones de actividad entre sus componentes neuronales. Y el ver el operar del ser vivo y del sistema nervioso como sistemas cerrados integrados en un organismo, me llevó a darme cuenta en ese momento de que el conocer y el lenguajear eran dinámicas relacionales recursivas de coordinaciones de conductas consensuales que constituían los mundos de emociones y haceres que los seres humanos generábamos y vivíamos. Por último, en este proceso me di cuenta además de que para comprender lo humano tenía que hacerme cargo de que el amor era la emoción que fundaba el vivir humano, y comencé a hablar del amor de una manera que nadie realmente comprendía. Decía que la mayoría de las enfermedades humanas surgían de la negación del amor, y que el amor era la primera medicina. Y cuando me objetaban diciendo que lo que yo decía no llevaba a un hacer adecuado, yo contestaba, “¡Cómo que no? ¡El hacer adecuado es el amar!”, y me daba cuenta de que nadie comprendía o sabía que era el amar. Estaba en un callejón sin salida, y pensaba que tenía que hacer otra cosa, pero no sabía qué, estaba deprimido. Era el año 1999.

    Pregunta: ¿Cómo lo hizo? ¿Qué hizo ella?

    Humberto: Conocí a Ximena cuando ella asistía a los seminarios que yo daba en la Universidad de Chile, ocasiones en las que con frecuencia conversábamos largamente. En una de esas conversaciones ella me abrió el camino de salida de la trampa en que me encontraba, me mostró lo que yo no había visto e iluminando mi mirada me abrió un camino reflexivo para mi completamente nuevo en el fundamento epistemológico del conocer y del entendimiento de lo humano. Afortunadamente hemos seguido juntos en una colaboración reflexiva que yo no había vivido antes con nadie.

    Pregunta: ¿Cómo fue?

    Humberto: En una conversación Ximena me dijo: “Doctor, he hecho un descubrimiento. Me ha dado cuenta de que el dolor y el sufrimiento por los que se pide ayuda relacional son siempre de origen cultural, y las personas que me consultan me muestran al conversar conmigo la matriz relacional de su vivir y el momento en que vivieron una negación del amar como una desvalorización de si mismas que aún viven.” Al escucharla yo me pregunté: “¿Qué me está diciendo?” Pensé que no era lo mismo que decía Freud pues no se refería a un suceso sino que a la conservación cotidiana de un dolor. En el curso de nuestros encuentros ella me mostró además lo que hacía al conversar con las personas que la consultaban, agregando que éstas sin saberlo le mostraban el camino reflexivo de salida de su dolor. Al escucharla exclamé conmovido, feliz y maravillado, “¡Has hecho algo que yo no he podido hacer, has puesto en movimiento la dinámica del entrelazamiento de la biología del conocimiento y la biología del amor en el fluir del vivir en un proceso de salida del dolor!”

    Así, en el ahora de mi presente me encuentro en un espacio psíquico diferente a aquel en que me encontraba hasta el año 2000. Ahora me encuentro mirando y reflexionando desde un mirar y entender en el que nada de lo que digo y pienso estaba antes en mi pensar y mi entender porque mi actuar y reflexionar surge de mirar y comprender lo vivo y lo humano desde una visión fundamental más primaria porque su funda en el hacerse cargo de que lo humano surge con la persona, en una actitud que acepta la epistemologia unitaria del vivir cotidiano. Es desde la visión que se abre al aceptar que todas las dimensiones de nuestra existencia se fundan en el vivir cotidiano que nos constituye como personas, que aparece nuestra existencia biológico-cultural en un presente cambiante continuo en un vivir que ocurre siempre en tiempo cero.

    Esta visión fundamental más primaria que es la epistemología unitaria no es creación mía sino que es de Ximena Dávila, y se basa en su aspecto experiencial en la casuística que surge de su trabajo en lo que ella llama “el conversar reflexivo liberador”.

    Pregunta: ¿Qué es lo especial de esa visión?

    Humberto: La visión que trae consigo la epistemología unitaria tiene aspectos fundamentales que han sido nuevos para mi y que yo no había visto antes, como por ejemplo: a) la comprensión de lo que es el vivir en un presente continuo en el que el pasado, en tanto forma de vivir el presente, no actúa como tal porque al haber sido ya vivido es pasado en un recuerdo, pero el “recuerdo” no es pasado sino que es el presente que se vive; b) la evocación y visión de la dinámica de lo que no se puede describir del suceder en la interioridad de la persona (y de hecho del suceder de la interioridad de todo ser vivo en su individualidad) que son los sentires íntimos, y la observación de configuraciones de sentires íntimos que se conservan como aspectos dinámicos del vivir cotidiano que fundan el modo relacional que se vive en cada instante; c) la evocación y visión de las matrices operacionales-relacionales en que se realiza en cada instante el fluir del vivir del organismo en la unidad organismo-nicho; y d) por lo todo lo anterior, la visión de la matriz operacional-relacional en que se realiza el vivir de la persona en su unidad biológico-cultural que le permite a Ximena Dávila darse cuenta de que todo el dolor y sufrimiento por el cual se pide ayuda relacional siempre se ha originado en una negación cultural del amar, y se vive en el presente porque se ha conservado como fundamento cotidiano de todo lo que se hace en el ahora cambiante continuo del vivir .

    En el año 2000 me encontraba desorientado y sentía que en cierta manera había llegado a un punto final con mi pensar biológico. Tal vez estaba atrapado buscando una fundamentación ontológica para mis reflexiones sobre lo humano. La reflexión desde la epistemología unitaria hacía posible re-considerar las implicaciones del hecho biológico de que como seres humanos no distingamos en la experiencia misma entre lo que llamamos ilusión y lo que llamamos percepción. Y en esas reflexiones me di cuenta de algo que no había visto antes y que era a lo que Ximena llevaba directamente con su insistencia en la mirada desde la epistemología unitaria como fundamento de todas las dimensiones del vivir cotidiano humano mostrando que todo nuestro vivir es biológico-cultural, y con ello todos los mundos que generamos en nuestro vivir, surgen de nuestro vivir inmersos en el hecho biológico fundamental de que en la experiencia del fluir de nuestro hacer mismo no distinguimos entre ilusión y percepción.

    En un sentido estricto, entonces, nada de lo que yo ahora hago, y nada de lo que Ximena y yo hacemos juntos en nuestra colaboración en la Escuela Matríztica de Santiago (ex Instituto Matríztico), se puede deducir o es una simple continuación de lo que yo hacía antes del año 2000, pues en mi todo mi quehacer actual surge del cambio de espacio psíquico que yo viví al encontrarme con el trabajo de Ximena Dávila, y pertenece a un reflexionar, pensar y hacer enriquecido por nuestra colaboración desde entonces. De hecho, el espíritu, la orientación y la forma de todo lo que actualmente hacemos en la Escuela Matríztica de Santiago, y en particular todo lo que realizan y evocan los Círculos Reflexivos, ha surgido en buena parte de nuestro reflexionar sobre el vivir y convivir que revela la casuística experiencial del conversar liberador. Yo estoy contento por ello porque nuestra colaboración le ha dado nueva energía reflexiva a mi quehacer y a mi vivir.

    Pregunta: Tú nunca hablas de ti. A lo más relatas anécdotas, sucesos del devenir de tu historia sin dejar ver tu alma. ¿Cómo te sientes con lo dicho?

    Humberto: Mi alma esta en mi vida creativa como biólogo ahora ampliada en el reconocerme biólogo-filósofo en mi quehacer reflexivo en el ámbito del conocimiento de nuestra naturaleza humana desde la orientación presente de lo que hacemos en la Escuela Matríztica de Santiago (ex Instituto Matríztico), y en mi vida familiar. Yo antes observaba a los seres humanos como un biólogo que observa a los insectos u otros animales maravillándose de su belleza y exquisita complejidad sin ver la intimidad de su vivir como individuos. Ahora gracias a la orientación reflexiva que surge del encuentro con personas al mirar y ver su vivir operacional y sus sentires íntimos como un aspecto de su unidad con el nicho que crean en la realización de su vivir como tales, veo lo humano-persona en el ámbito efectivo de la realización de su vivir individual y colectivo. En fin, siento que en nuestra colaboración Ximena y yo nos encontramos en el camino de ampliar la comprensión de los mundos que generamos los seres humanos en nuestro convivir sin las cegueras que traen consigo las teorías sociológicas, psicológicas o antropológicas que oscurecen la visión de la unidad de las personas con los mundos y matrices operacionales-relacionales que traen al existir co su vivir-convivir. Y esto para mi ha sido un renacer.

    Humberto Maturana Romesin.
    Escuela Matríztica de Santiago. Mayo 26 del año 2010


    Publicado por Humberto Maturana el Miércoles 26 de mayo de 2010 - 19:43 horas.
  • 8 Comentarios

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    1. Juan Arce
      jul 20th
      Reply

      Doc, que bueno que te ocurriera lo que te ocurrió con la Ximena. Leyendo el texto me surgió también hacer un comentario, y es que de la misma manera que ahora hablan del presente como ocurriendo en tiempo cero, yo diría que el vivir del presente vivido no ocurre como una interioridad sino que ocurre en “ninguna parte”, ocurre en su propio irse viviendo, no es localizable y al llamarlo interioridad esto es mas difícil de ver. Y pienso que al hacerlo así, uno tiende a limitar la reflexión sobre el vivenciar a los bordes que uno ve como la corporalidad del otro y que esto se muestra en el que hablen de sentires íntimos como lo hacen y me pregunto entonces por donde y como ocurren los sentires no íntimos. Un fuerte y cariñoso abrazo.

    2. Daniela
      jul 21st
      Reply

      Me alegra saber que habemos muchos interesados en aprehender a ser felices, y por sobretodo ayudar o compartir la felicidad, tristeza e intimidad de nuestros compañeros de viaje, soy matrona y creo verdaderamente que el como nacemos psicobiosocioespiritualmente si bien no determina, condiciona como vivimos y como nos relacionamos…saludos y agradecimientos por estar aqui, por ser ustedes y estar ahora…

    3. Guillermo de Guzman
      jul 25th
      Reply

      Profe, Xime, gracias por vuestra permanente invitación a la reflexión sobre el como se hace lo que se hace, y por ser el ejemplo coherente y viviente del poder de la reflexión para re-orientar la deriva del fluir del vivir ya sea personal o institucional en función del conservar lo que se quiere conservar. Con amor.

    4. Daniel
      jul 26th
      Reply

      Hola, desde ya muchas gracias, los libros que he leido y algunos trabajos y entrevistas de Humberto Maturana y Ximena Davila me ayudan a reconocerme y salir de mi ceguera, mucho del dolor que tenia se ha ido diluyendo con la lectura y la comprension de los texto.
      Si es posible, por favor, necesito me envien material de lectura.
      Vivo en Ouro Preto, Brasil.
      Muachas gracias, hasta pronto.

      Daniel

    5. Gizéli Belloli
      ago 4th
      Reply

      Querido Doc e Ximena, não consigo dar a dimensão (é certo que nem preciso) da ebulição que as descobertas de vocês provocam nos meus sentires. A única coisa que hoje posso dizer a partir de mim e do mundo que tenho gerado, é que tudo isso faz todo e muito sentido! Lendo as reflexões inesperadas do Doc, as coisas sobre o Conversar Liberador da Ximena, vocês dois “caminando” juntos e compartilhando com quem aceita o convite a rellexão e eu, participando dos Círculos, também me vejo renascendo! Gracias siempre! Besos! Muchos besos!

    6. Jose Oriol
      ago 23rd
      Reply

      Estimadísimo y admiradísimo profesor. Siento como nuevo lo que se dice sobre el amar porque se dice de un modo nuevo, pero a la vez lo vivo como familiar porque mi padre, que era muy católico me lo decía desde pequeño. El reconocimiento del amor como hecho biológico, social, cultural o transcendental, en fin del amar como fundamento de lo humano me deja en una posición muy inestable respecto a la antroposfera. Me explico: si de un lado está el amor y en el otro está el poder y el poder se ejerce subyugando al otro, es decir, hacieno justo lo contrario que hace el amor, entonces la convivencia en el amor se encuentra imposibilitada en todo espacio relacionarl fundamentado en el poder. Mi problema ahora, en este momento de mi reflexionar es como resistirme al universo orwliano y cirbernético y hacer efectivo lo que mi padre me enseñó y lo que es aún mas dificil, convertirlo en el sentido común. Un fuerte abrazo, profesor.

    7. paula olmedo
      ago 23rd
      Reply

      como preparse para la muerte de un ser muy querio como mi padre

    8. Muchas gracias a todos con sus profundas reflexiones.
      Queremos confersarles algo: para nosotros el espacio de la Internet nos parece muy lejano. Estamos en proceso de fluir en él.
      Nos hemos alegrado porque nuestras reflexiones hacen sentido para ustedes y con sus comentarios nos acercan.
      Algunas reflexiones: Al hablar del tiempo cero no hablamos de un en sì, hablamos de como vivimos el presente continuo cambiante del vivir que ocurre sin espacio ni tiempo generando un ámbito de convivencia en el que de hecho podemos encontrarnos en el mutuo respeto en que los sentires íntimos ocurren como origen de ese convivir sin ser más que una evocación que hace sentido de como nos encontramos.
      ¿Cómo prepararse para la muerte de un ser querido? Uno nunca se puede preparar para eso … porque el morir es un acto vital y después de la muerte del otro lo único que uno lamenta es no haber sido más amorosa/o.

      Si en el poder no hay amar, por ellos si queremos vivir en el amar tenemos que escoger la colaboración y la co-inspiración.

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