
El pasado 18 de junio culminó el Programa de Formación en Biología-Cultural en Curitiba, que se había iniciado en octubre de 2007. Durante casi 3 años, más de 70 personas de distintas partes de Brasil, Chile y Colombia se reunieron -presencial y virtualmente- para conversar y reflexionar juntas con el ánimo de ampliar su entendimiento acerca de la clase de seres que somos en tanto seres vivos y seres humanos que vivimos en el lenguaje.
“Fue una deriva muy rica en conversaciones, experiencias, reflexiones, sentires, emociones, haceres, compartimos como comunidad una parte de nuestro propio vivir como seres humanos, con nuestros dolores, nuestras alegrías, nuestros errores, nuestros aciertos, nuestras certezas, nuestros apegos, nuestros saberes, nuestros haceres… en fin, compartimos un proceso en el que sutil e inexorablemente nos transformamos juntos en convivencia, ampliamos nuestra mirada sistémica-sistémica y nuestra consciencia de los espacios de bien-estar y mal-estar que habitamos en los mundos que generamos con nuestro vivir en sus distintos ámbitos (familia, amigos, trabajo, sociedad) y de nuestra responsabilidad en la armonización antropósfera-biósfera como seres biológico-culturales que somos”, relata Gloria Cano, quien participó en este proceso y actualmente se desempeña como coordinadora de proyectos en la Escuela Matríztica de Santiago.
Desde el equipo matríztico enviamos nuestro agradecimiento a los participantes que nos acompañaron en este proceso y los dejamos con una frase que nos es común: ¡Relaja, Relaja, Coordina, Coordina!
Fotos cortesía de Carlos A. Froes


