
Vivimos un presente cultural en el que hablamos de crecimiento como si este fuese un valor deseable en sí. ¡Crecer … crecer! ¿Es eso lo que queremos? ¿Queremos que nuestros niños crezcan de manera indefinida? ¿Queremos que la ciudades crezcan de manera Indefinida? ¿Queremos que la población crezca de manera indefina? Existen las palabras monstruo y monstruosidad que hacen referencia a que algo tiene una forma fuera de toda armonía, lo que puede ocurrir por un crecimiento que va más allá de lo que lo hace coherente con la naturaleza de su ser o que distorsiona su forma de modo que su sentido operacional-relacional se pierde. Muchos economistas y políticos hablan de crecimiento como si el crecimiento en sí fuese a resolver nuestras dificultades para generar bien-estar social material y ético en un país. La noción de crecimiento es muy poderosa, pero parece que por si sola no basta, apunta a un proceso de cambio lineal que oculta la naturaleza sistémica-sistémica de la existencia humana. ¿Faltará acaso la noción armonía?
Existe otra noción fundamental en el ámbito de la convivencia humana. Esta es la noción de transformación, noción que tiene un carácter muy diferente a la de crecimiento. La noción de crecimiento evoca un proceso intrínsicamente desbordante ya que no muestra desde sí ninguna dinámica relacional que incluya en ella una presencia sistémica que lo detenga. Al revés, la noción de transformación contiene, en la evocación de lo que hace, la atención a la dinámica relacional de su carácter sistémico como un proceso de cambio en torno a algo fundamental que no cambia sino que se conserva a través de los cambios.
La noción de crecimiento oculta como, algo obsceno, a las preguntas, ¿hasta cuando? y ¿qué queremos que crezca, y cuanto? Interrogantes éstas que a su vez evocan en otros las preguntas, ¿cómo, duda Ud. del valor del crecimiento? ¿no quiere Ud. que crezcamos? Dejándonos en la tarea de buscar alguna argumentación racional que explique nuestra duda de manera objetiva.
Lo fundamental en la noción de transformación es lo que se conserva, y lo que se conserva le da sentido a lo que cambia. La noción de transformación, por lo tanto, trae consigo las preguntas ¿qué es lo que se quiere conservar? y sobre todo, ¿qué queremos conservar? Lo que nos deja de inmediato frente a la tarea de declarar nuestros deseos haciéndonos responsables de ellos.
¿Hasta cuanto queremos crecer? ¿Qué queremos conservar? Lo central de cualquier proceso de cambio, sea éste de crecimiento o transformación es lo que se conserva a través de él, pues en cualquier caso lo que se conserva define lo que puede o no puede cambiar sin destruir lo que se quiere conservar.
En general cuando hablamos de los problemas de pobreza, de educación, de salud o de trabajo en nuestro país, o en cualquier país, pensamos que se trata de problemas que se resuelven con crecimiento productivo y económico como si su naturaleza fuese lineal constituidos por situaciones de causa y efecto, aunque sabemos que no es así. El hecho es que rara vez nos detenemos a pensar y actuar responsablemente conscientes de que estos problemas se resolverán sólo si estamos dispuestos a aceptar que su naturaleza sistémica-sistémica nos pide a voces que nos orientemos a generar una transformación coherente de muchas dimensiones operacionales-relacionales de la realización de nuestro convivir social-cultural en torno a la conservación del modo de vivir y convivir ético y democrático que queremos, o decimos que querríamos vivir en nuestro país. El vivir-convivir ético-democrático como un convivir en el que estamos siempre dispuestos a corregir nuestros errores en la realización de ese propósito es una obra de arte que sólo existe en su continua realización si se la vive como una continua realización cotidiana de convivencia social-cultural.



El crecimiento es hacia una dirección, esa meta tenemos que hacerla visible, dialogarla, hacer acuerdos al respecto. De la interaccion entre cada persona opinando va a surgir un futuro en comun… por eso me gusta que haya debate, intercambio de ideas, pero desde el respeto mutuo, la aceptacion. En silencio, y en olvido, todo se escurre entre los dedos, sin lucidez frente a que sociedad estamos haciendo crecer, cuales son los rasgos del mundo que modelamos con nuestro silencio.
Escuchemos la exhortación del lenguaje. Para que desde allí construyamos el habitar natural del hombre.
Comparto lo dicho, es interesante que igualamos las siguientes palabras; Progreso, Mejora y Crecimiento. Nunca me ha gustado la idea del crecimiento personal porque implica siempre añadir mas sin soltar o desprenderse de nada, así que quizás sea bueno que de vez en cuando uno/a haga una dieta personal, Un Abrazo
la distinción entre crecimiento y transformación es genial y coherente
otro totem es el del “desarrollo”
hasta cuando idolatramos el desarrollo como si también fuese la solución a todo?
Gracias Profesor, es un regalo esta reflexión en esta mañana me remonta alas preguntas sobre qué tipo de mundo queremos crear en nuestro vivir y convivir.
Espero que se encuentre bien hoy en Ecuador junto a Xime
Juanjo
En un diccionario etimológico me encontré con que la palabra monstruo viene del latín monstrum, que en en uno de sus aspectos semánticos quería decir “presagio de un suceso contrario, mal agüero” con la idea implícita “los monstruos son advertencias de parte de los dioses”. Clarísimo. Gracias Profesor Maturana por recordarnos la sabiduría con que fueron creadas las palabras. Hay, sin embargo, un aspecto de la noción de crecimiento que es muy fuerte y tiene que ver con la idea de que al crecer nos vamos a liberar de alguna forma de los lazos de la materia que nos mantienen prisioneros para acceder a la experiencia del Más Allá, donde se supone que seremos libres. No es menor esta forma de ver las cosas, porque define todo un mundo de acciones donde no cabe la reflexión… Pero parece que desde el más allá hace rato que nos están advirtiendo cosas y nos mandan monstruos, que creamos nosotros mismos (al parecer el más allá es esto mismo que creamos nosotros mismos desde nosotros mismos).
Adhiero a la pregunta matríztica ¿qué mundo quiero vivir? ¿qué quiero conservar?
También adhiero a la idea de dieta personal. ¡Excelente! Gracias.
Que bueno que están bien en Quito.
Un abrazo
Inspirador, como siempre para mi!!!
Me gusta mucho la idea de asumir la responsabilidad de declarar que quiero conservar …
La vida, la historia, en general todo evoluciona, cambia y se expande, crece lo bueno o lo malo y me parece importante reflexionar acerca de este vivir y convivir ético democrático junto a el amor por un buen cambio o crecimiento?
Querido Profesor:
Atemoriza, por su complejidad, la tarea de planear la transformación de una realidad sistémica-sistémica, en la que aparece una considerable multitud de interlocutores, aún en la lógica de una ética-democrática. Por ello me parece necesario desterrar del lenguaje nociones como “debate de ideas” (usada en el primer comentario) porque implican inconscientemente confrontar ideas con el propósito de que una derrote a las demás. La emoción de la tolerancia no alcanza para emprender la colosal tarea de transformar. Recuerdo y tengo muy presente su conversación en México, el año pasado, proponiendo el AMOR como la emoción de la democracia. Sólo en un espacio amosoroso surge la co-inspiración. Gracias como siempre por esta magnífica reflexión.
Adorei a reflexão!
A crecer…crecer y volverme monstruoso -y antisistémico-, prefiero relacionarme y seguir transformándome con amor.
Gracias profesor
Nada que decir maturana es siempre lucido y claro en sus reflexiones nos muestra el camino. ¿Cuando comenzamos a andar?
Sobre el crecimiento y el desarrollo también ha hablado en extenso el economista alternativo chileno Manfred Max-Neef. Sus libros están disponibles gratuitamente en su portal web. Recomiendo “Desarrollo a escala humana”
Saludos
Gracias Profesor por su reflexión.
Desde mi formación como economista he mirado siempre con cierto recelo esa creencia implicita de la bondad en el crecimiento continuo de empresas y economias. Crecer, crecer, crecer… ¿hasta cuando? ¿Hacia dónde? ¿Para tener que?.
“La certidumbre niega la reflexion, el saber te ancla, porque en tanto sabes no reflexionas”
A que mundo nos está llevando ese monstruo (sistema económico) que hemos creado en el que cada día debemos producir más para consumir más…sin preguntarnos sobre el sentido de ese crecimiento sin fin…
Gracias Profesor por encender algunas luces.
Saludos desde Barcelona (España)
Sergi Cunill
Tan sólo gracias por esta reflexión que inmediatamente me adentra en este permanente proceso de cambio y transformación hilvanado a través de esa energía fina y amorosa de los ancestros….creciendo otransformándonos en este espejo interno y externo como un espiral sin principio ni fin….observando y sintiendo.
Gracias.
y yo voy aprendiendo que menos me gusta mas
podría exponer un poco más sobre esta afirmación “En general cuando hablamos de los problemas de pobreza, de educación, de salud o de trabajo en nuestro país, o en cualquier país, pensamos que se trata de problemas que se resuelven con crecimiento productivo y económico como si su naturaleza fuese lineal constituidos por situaciones de causa y efecto, aunque sabemos que no es así”
me interesa mucho ese punto porque veo que de forma generalizada la tenemos aceptada como una premisa irrefutable
saludos profesor