
¿Qué queremos cuando pedimos o exigimos lo que queremos? Yo me he preguntado muchas veces por lo que lo que uno hace cuando pide y por lo que uno hace cuando exige. ¿cuál es la emoción que guía la mano o la voz de quién pide o exige, en cada caso?
Sin duda cuando pido admito que pudiera no recibir lo que pido, sobre todo cuando agrego: “Por favor”. Cuando pido quiero algo que otra persona podría darme si quiere, y necesito su deseo de hacerlo. Al pedir espero que otra persona escuche el argumento con el cual apoyo mi petición y se sienta inspirado por él; o quiero que las razones que presento como sustento de la validez de mi petición la convenzan porque ella encuentra, sin saberlo, que esas razones se fundan en la misma configuración de deseos y sentires que sustenta su propio razonar, de modo que no puede negarse. Al hacer una petición necesito que el alma del que puede satisfacer mi petición coincida con la mía y me acoja. Si eso no sucede mi petición no podrá ser oída. Y si mi petición es oída, para que sea satisfecha la otra persona debe tener a la mano o encontrar los medios para satisfacerla, y si esos medios no están a la mano la configuración de sentires en que se sustenta deja abierta la posibilidad de un conversación co-inspirativa en un proyecto que la satisfaga.
Cuando exijo dudo del escuchar del otro u otra, dudo de que sus deseos y los míos coincidan y recurro a una amenaza oculta o explícita desde la confianza que tengo en que el derecho o la fuerza podrían asistirme. La exigencia ataca, no invita, la exigencia separa, no acerca. La exigencia acusa al otro u otra de no querer cumplir con un compromiso o de no querer satisfacer una necesidad legítima de otro u otros. La exigencia al ser beligerante cierra o restringe la posibilidad de la reflexión porque rigidiza la relación disminuyendo la posibilidad de que ésta se transforme en una oportunidad de colaboración en un proyecto común de convivencia o de acción.
¿Queremos en verdad mejorar la educación nosotros los estudiantes, los profesores y las autoridades a cargo del país? Si esto es así la petición por si sola no es suficiente porque se requiere la acción del que la recibe y la acepta; y la exigencia sirve menos aún porque su mera formulación nos separa. Si somos honestos al declarar que queremos mejorar la educación en el país lo que tenemos que hacer es conversar, generar un espacio de coherencias de deseos, un mundo común de posibles haceres, un ámbito de co-inspiración que coordine nuestras voluntades en la realización coordinada de esos posibles haceres en un universo que nos resulta común porque surge de escucharnos en nuestros deseos totalmente en el mutuo respeto. Sólo si hacemos esto en la maravillosa desigualdad del mutuo respeto que nos entrega libertad en la confianza de que haremos lo que co-inspiramos porque queremos hacerlo corrigiendo los errores a medida que surgen en nuestro convivir. Si no estamos dispuestos a hacer esto sólo generaremos dolor, luchas, cegueras y deshonestidad.
¿Es esto difícil? A mí me parece que no lo es y que ahora es nuestro tiempo y nuestra oportunidad, ya que ahora es cuando el deseo de mejorar la educación para todos se ha hecho presente en el país en los jóvenes y adultos y es nuestra responsabilidad ética y social. ¿Qué disculpa honesta podríamos inventar para honestamente no hacer lo que tenemos que hacer si sabemos que queremos hacerlo y no queremos mentir ni prevaricar?
Saludos,
Humberto Maturana



Doctor Humberto Maturana, es maravilloso leer sus palabras respecto a este movimiento estudiantil y social el cual comienza con una solicitud de escuchar las peticiones de los deseos de transformaciones fundamentales en el modo de educar en la competencia y el lucro desde hace más de treinta años, siempre recuerdo que usted habla con mucho cariño y agradecimiento por la educación que usted obtuvo, la que se sustentaba en el respeto de los educadores y responsables de educar es decir el estado como garante de un modo de convivencia en la colaboración y el respeto por el otro. Aquí estamos en presencia de continuar con la imposición de un proyecto de educación del cual claramente los estudiantes y los ciudadanos no hemos sido ni somos parte de esa construcción. Este podría ser la ocasión de escuchar-nos para la construcción de un proyecto de responsabilidad social donde todos participemos, la imposición del modelo competitivo y el lucro es la negación del otro y no es constitutivo de nuestra naturaleza biológica.
Gracias por su opinión
Waldo Cruz N
Hace dos dias escribí una entrada en mi blog acerca de las protestas estudiantiles, llamado, why do I hate some teachers? Y recién hoy he podido ver su comentario tan acertado acerca del mismo tema. Me parecen sus palabras tan reales y sinceras respecto al dolor traido por tanta discordia, cuando el tema central es tan simple como mejorar la educación en Chile.
Me gustaria comentar sus palabras en mi blog que esta en Inglés y que es reciente, haciendo un link a su comentario.
Julian Vallejos
elteacherjulian.blogspot.com
Es obvia la distancia de matríztica y de estas ideas respecto de las condiciones de la movilización estudiantil y de, en un sentido amplio, las actuales contingencias de la vida ciudadana -que por lo demás suele escapar de nuestros academicismos teóricos-. Desafortunadamente el tema no se resuelve con la mera intención de co-hacer algo porque, en principio, el concepto mismo de una ‘mejor educación’ está en pugna. Uno podría pensar que, en la burda generalidad, se están oponiendo dos formas de entender el mundo, la educación, el rol de ésta y del estado. Y las fuerzas en oposición se ubican de ese modo justamente en base a estas diferencias. Pero más allá de estas divagaciones, resulta difícil entender la enorme ingenuidad de este escrito. Es una gran decepción.
Doctor Maturana, desde mi mirada hacia los acontecimientos que se llevan a cabo en el ámbito de lo social, sus palabras logran centrar mi mirada alterada antes de sus declaraciones, puesto que como ciudadano, al parecer la sencilla y hasta la más profunda interpretación de los fenómenos sociales que exigen mejor educación no dejan de pasar por inexplicables fórmulas desde lo más demagógico y socialmente abstracto, hasta lo más atemorizador y dictatorial.
Le doy las gracias, pues el temase aclara a partir de sus palabras, cobra cuerpo y se proyecta como un mecanismo emocional con sentido.
Es entonces adecuado considerar los hechos como una manera clara de comprender que como sociedad estamos dudando sobre la veracidad de nuestros representante y de nuestros conductores políticos. No me explico de otra manera entonces por qué no sencillamente pedimos, sino por qué exigimos.
Cordiales saludos,
Bernardo
Para nosotros los adultos,los niños y los jóvenes son nuestra principal razón .Quisiéramos ofrecerles el mejor de los mundos:con amor,honestidad,respeto,ternura,colaboración y escuchación.Sin embargo,no tenemos qué ofrecerles más que nuestro deseo de invitarlos a conversar y juntos crear el mundo que queremos.Adultos honestos,amorosos,respetuosos,democráticos,que saben reconocer sus errores y pedir disculpas,eso si podemos ofrecerles, entonces porqué no vamos a su encuentro.
Claro que el encuentro sincero, permite poner en su lugar el consenso (que no es igual a con-pienso), y abriría la oportunidad de buscar, entre todos -ese todo maravilloso que es más que la suma de las partes- respuestas…
Agregar que, tengo la impresión de que la petición de mejorar la educación, obedece a una petición de naturaleza superior, obedece a la necesidad de un cambio mucho más trascendente, que tiene mucho de esencial, de la necesidad de recrear el modo de organizarnos, de un modo que se incluya y deje de estar separado, lo material y lo espiritual.
Hoy, las organizaciones, la institucionalidad que vela por el bienestar material, no sacia, segrega, es injusta. Y las instituciones que velan por el bienestar espiritual, han dado muestras terribles de haber fracasado en un plano, se les filtró perversión, están fuertemente cuestionadas.
Saltar al vacío, avanzar hacia lo desconocido, unirnos para ese gran salto, hacia algo totalmente diferente de lo conocido y que de respuesta a espíritu y materia, en el modo de vincularnos en sociedad… ese es un pedido del alma, que al materializarse, pues muchas veces se distorsiona y aparece como una exigencia… saber escuchar al alma, más que a la personalidad de quien trasmite ese pedido, no es fácil, exige un nivel de desarrollo superior… amén por los cambios que se vengan, esta crisis es parte de nuestra evolución como especie…
Gracias por sus palabras
Humberto despues de alrededor de 10 años de directora en la Educaciòn Chilena instalando una propuesta creativa en Educaciòn, siento de afuera /porque estoy actualmente en Ecuador) que lo que pasa en Chile con nuestros jovenes y niños y niñas le puede hacer bien a chile …requerimos salir de esa competividad que mata , de esa sensaciòn de poca felicidad en la educa chilena porque no hay tiempo pa la emociòn , nos embarcamos en una reforma educacional interesante en su propuesta pero en lo ùnico que se movilizò fue en la evaluaciòn cuantitativa, competimos por un Simce desvalorizando y arrasando el cesped y lo que es peor a nuestros niños, niñas y jovenes , no estoy de acuerdo con la violencia pero este movimiento permite y legitima reflexionar de como es Chile, de lo que hacemos en Chile , de nuestra falta de identidad y de felicidad en Chile, este temblorazo sea bienvenido para instalar reflexiones para todas las instituciones educativas Chilenas y ojalà que no quede una vez màs, en sòlo cambios econònomicos y de calidad en lo cuàntico , sino que afloren aquellas todas y miles de propuestas e intenciones de hacer una mejor educacion integral tanto en la instrucciòn y la formaciòn de nuestros niños y niñas y jovenes Chilenos y ademàs lo anterior le haga bien a todos los educadores(as) en Chile.
Muy de acuerdo, que buen punto toca usted mencionando la competitividad, soy profesora y he visto cómo los profesores dejan de hacer algunas asignaturas para reforzar en esas horas los contenidos del SIMCE (necesitan tener los mejores puntajes aunque los niños no tengan aprendizajes realmente significativos, son una especie de robots programados para), le restan importancia a las horas destinadas xejem al consejo de curso, donde los alumnos pueden debatir, hablar y aprender a conversar. El arte, donde los niños logran manifestar sus emociones, religión, deporte, música, sociedad… en fin todos son tan o más importantes. Durante las mañanas los niños deben leer estresadamente una cierta cantidad de palabras por minutos, un entrenamiento que finalmente les impide comprender lo que leen ya que están demasiado preocupados de la cantidad de palabras que logren. Por otro lado, la maya curricular, los contenidos mínimos etc son pre-caicos, pudiendo ser reemplazados por otros que realmente sean contingentes, contenidos útiles para el futuro y por sobre todo prácticos (teniendo en cuenta las diferencias socioculturales) … en fin podría mencionar tantas cosas que necesita mejorar la educación…. Estoy totalmente de acuerdo con que Chile debe dar un paso y que está vez debe ser en lo concreto, el papel soporta mucho.
Saludos.
Estimado doc, si bien encuentro que su mirada intenta evocar y mostrar la facilidad- dada por las condiciones de propósitos transversal de querer una mejor educación – de dar paso a una conversación reflexión, basada en la confianza y co-inspiración de los actores involucrados, siento que aborda este tema desde la emoción de la exigencia que evita el diálogo, pero que a mi entender (hacer sentido) no se hace cargo de un problema central que es el educar conservando el propósito mismo del educar y no el del lucro en su máxima expresión ¿Qué se quiere conservar? ¿se puede obecer a dos patrones, el afán de educar y el de lucrar afanosamente al mismo tiempo? Yo creo que no. Me hubiese gustado, y no pierdo las esperanzas, un texto como el de “¿Autonomía o dependencia?” http://matriztica.cl/2011/06/13/%C2%BFautonomia-o-dependencia/, donde clara y directamente analiza el tema de las semillas, justo y cuando coordinaciones de haceres se orientaban a su decidida privatización en nuestro país.
Un abrazo.
Es verdad que conversando podríamos arreglar todo, más aún si agregamos el respeto al otro y el ambiente amoroso; pero lamentablemente hay un gran porcentaje de nuestra población que no ha tenido el privilegio de acceder a esos importantes aprendizajes dentro de su educación ya sea porque fue de mala calidad o bien porque simplemente no tuvieron los recursos.
Desde aquí entonces empieza el problema, jóvenes que luchan con amor y pacíficamente para que todos compartan el mismo privilegio y jóvenes que luchan con resentimiento y desconocimiento.
Podemos aún así lograr que representantes de cada postura se reúna a dialogar en post de una mejora?
Aquí participan también el orgullo, el ego, reconocer errores propios y no sólo ajenos, por parte de políticos y otros actores entre ellos también los mismos profesores que hoy marchan pidiendo pero que dentro de la sala de clases trabajan bajo la ley del mínimo esfuerzo, alumnos que también marchan y piden, sin embargo dentro de la sala tampoco son capaces de rendir al 100%.
Creo que antes de seguir chuteando el problema debemos hacer un mea culpa y proponer desde ahí un buen diálogo.
Doc. Maturana, entiendo y aplaudo sus palabras pero lamentablemente es un lenguaje que sólo algunos conocemos…y eso es la educación.
Sinceramente pienso y con todo el respeto que Ud se merece, que su reflexión Sr. Maturana camina por la nebulosa de la ambigüedad y lamentablemente no es de utilidad para este movimiento histórico y paradigmático. Es mas pienso que le da fuerza y sentido a los “cambios maquillados” tan característicos de los gobiernos de los últimos tiempos. Existen valores universales que nadie con sentido común cuestionaría y ese es La solidaridad, la cooperación para con otras personas , clave para que todos juntos podamos lograr los objetivos y mejorar día a día engrandeciendo nuestro país. La Educación es imprescindible para el logro de estos objetivos y Chile no puede esperar sintonizar con ese 20% que apoya el lucro establecido a costa de la ruina de miles y miles de conciudadanos. Al señor Jeka Mauro le diré que su comentario raya en la ignorancia y desconocimiento de la labor docente. Lea una investigación realizada por la PUCH encargada por la ONU para estudios latinoamericanos sobre la educación; que abordó la realidad laboral de los docentes en nuestro país.Podrá tener una visión científica y no doxa sobre la sacrificada labor que cumplen estos profesionales. Este estudio establece que los profesores chilenos son los profesionales que mas trabajan , alrededor de 64 horas semanales, donde se incluyen 35 a 42 horas de clases, tiempo que ocupa prácticamente todo el horario por el que es contratado y le pagan por ese horario. Lo demás lo hace en su casa como, planificar, confeccionar guías de trabajo, evaluaciones, material didáctico, revisión de trabajos y pruebas. También se debe agregar las innumerables programas ministeriales que abruman aun mas la labor docente no por el hecho de cuestionar su utilidad sino por el tiempo que no tienen para abordarlos. Ante esta realidad no me extraña tener “profesores-zombi” en el aula, que aun así no son la gran mayoría. Hay miles de profesionales que a pesar de estas condiciones dignamente esconden su cansancio y abatimiento y cumplen con todos los estándares establecidos en el Marco de la Buena Enseñanza por el bien los alumnos. Por eso Sr. Maturana, ¿acaso no son los docentes quienes más desean un cambio profundo en el sistema educativo?. Ud más que nadie conoce la realidad.
Prezados
O que me inspira ao ler este texto de H. Maturana é a possibilidade que todos temos de saber sobre o que criamos desde nossa emoção/ação no pedir e/ou no exigir.
O que não estamos habituados a olhar, (re)aprendo através do texto, embora não seja extranho nem se trate de um academicismo prolixo, são os quereres, os desejos e as emoções que nos guiam em nossos fazeres.
Alguns que aquí escreveram não escutaram o que diz Maturana orientados por um desejo de co-inspirar. Mostram com o que escreveram que já tem sua opinião formada a partir no desejo de combater, guerrear, eliminar, destruir, aqueles que querem controlar e dominar. Isto significa que para responder ao desejo de controlar dos outros, querem atuar desde seu próprio desejo de controlar.
Eu já vivi mais centrado no desejo de controlar do que vivo hoje. Atualmente vivo menos desde esse hábito psíquico da nossa cultura, pois aprendi a olhar qual desejo me guia, e qual o desejo que eu quero que me guie com meus fazeres.
Vivia assim centrado no controle, enquanto eu acreditava que o que me guiavam eram as teorias/ideologias que nos ajudam a justificar nossos desejos de controle sobre os outros para obter o justo, a justiça social, a dignidade humana, etc.
Não mais me inspira esse caminho do controlar. No desfecho do controle mútuo nos encontramos um matando o outro. Prefiro viver, e idealmente pensar em conservar minha dignidade de viver no respeito por mim mesmo e pelo outro, mesmo que ele ou ela atue como um tirano.
Prefiro o respeito na ingenuidade em vez da negação justificada.
Obrigado